+100 Versículos sobre el Enojo. Citas bíblicas para controlar la ira.

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Te mostramos la lista con Versículos sobre el enojo. Todos somos tanto humanos como hijos de Dios, por ello es normal sentir enojo en momentos determinados de enorme estrés, pero debemos saber controlarlo y seguir los mandamientos de Dios. Inspírate en estos Versículos sobre Enojo, para que sepas controlar esos malos sentimientos.

Ha sido uno de esos días malos para ti. Estás familiarizado con ellos. De esos en los que llegas tarde al trabajo porque no tienes nada que ponerte. Tu jefe está encima de ti por un proyecto del que te has enterado esta mañana, te detenido en el tráfico de camino a casa y luego tu casa es un torbellino de exigencias y ruidos, todo lo cual te lleva al límite. El enfado va en aumento y tienes la ligera sospecha de que la próxima persona que te pida algo, te hará explotar. Te sientes mal y te preguntas cómo has podido llegar a esta situación. ¿A dónde puedes acudir cuando te enfrentas al enojo y la ira?.

Versículos sobre el Enojo

Versículos sobre el Enojo. Edición de versiculos.net. Original por Junnifer Baya en Pixabay.

La respuesta siempre será la palabra de Dios, ¡La Biblia es la Palabra de Dios! Los versículos bíblicos sobre la paz, el estrés y la perseverancia nos advierten sobre los peligros y la locura de la ira, pero también nos dirigen a los pasajes bíblicos sobre la paz y la paciencia. Y no toda la ira es negativa. Jesús se enfureció, pero por las razones adecuadas: cosas que deshonraban a Dios y personas que explotaban a otros. Deja que estos versículos te guíen hacia la sanación, la calma y el control de ti mismo.

Versículos sobre el Enojo

Salmo 37:8-9

Domina tu enojo, reprime tu ira; no te exasperes, no sea que obres mal; porque los impíos serán aniquilados, y los que esperan al Señor, poseerán la tierra.

Proverbios 14:29

El que tarda en enojarse muestra gran inteligencia, el iracundo pone de manifiesto su necedad.

Eclesiastés 7:9

No te dejes llevar por el enojo, porque el enojo se alberga en el pecho de los necios.

Santiago 1:19

Tengan bien presente, hermanos muy queridos, que debemos estar dispuestos a escuchar y ser lentos para hablar y para enojarnos.

Efesios 4:26

Si se enojan, no se dejen arrastrar al pecado ni permitan que la noche los sorprenda enojados.

Santiago 1:20

La ira del hombre nunca realiza la justicia de Dios.

Proverbios 19:11

El buen juicio de un hombre aplaca su ira, y su gloria es pasar por alto una ofensa.

Santiago 1:19-20

Tengan bien presente, hermanos muy queridos, que debemos estar dispuestos a escuchar y ser lentos para hablar y para enojarnos. La ira del hombre nunca realiza la justicia de Dios.

Proverbios 15:1

Una respuesta suave aplaca la ira, una palabra hiriente exacerba el furor.

Efesios 4:27-32

Dando así ocasión al demonio. El que robaba, que deje de robar y se ponga a trabajar honestamente con sus manos, para poder ayudar al que está necesitado. No profieran palabras inconvenientes; al contrario, que sus palabras sean siempre buenas, para que resulten edificantes cuando sea necesario y hagan bien a aquellos que las escuchan. No entristezcan al Espíritu Santo de Dios, que los ha marcado con un sello para el día de la redención. Eviten la amargura, los arrebatos, la ira, los gritos, los insultos y toda clase de maldad. Por el contrario, sean mutuamente buenos y compasivos, perdonándose los unos a los otros como Dios los ha perdonado en Cristo.

1 Timoteo 2:8

Por lo tanto, quiero que los hombres oren constantemente, levantando las manos al cielo con recta intención, sin arrebatos ni discusiones.

1 Corintios 1:10

Hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, yo los exhorto a que se pongan de acuerdo: que no haya divisiones entre ustedes y vivan en perfecta armonía, teniendo la misma manera de pensar y de sentir.

Proverbios 16:32

El que tarda en enojarse vale más que un héroe, y el dueño de sí mismo, más que un conquistador.

Proverbios 30:33

porque apretando la leche se saca manteca, apretando la nariz se saca sangre y apretando la ira se saca una disputa.

1 Juan 3:15

El que odia a su hermano es un homicida, y ustedes saben que ningún homicida posee la Vida eterna.

1 Timoteo 2:8

Por lo tanto, quiero que los hombres oren constantemente, levantando las manos al cielo con recta intención, sin arrebatos ni discusiones.

Colosenses 3:12-13

Como elegidos de Dios, sus santos y amados, revístanse de sentimientos de profunda compasión. Practiquen la benevolencia, la humildad, la dulzura, la paciencia. Sopórtense los unos a los otros, y perdónense mutuamente siempre que alguien tenga motivo de queja contra otro. El Señor los ha perdonado: hagan ustedes lo mismo.

Juan 3:16-17

Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

Proverbios 25:28

Ciudad desmantelada y sin muralla es el hombre que no domina su genio.

Salmo 34:14

Guarda tu lengua del mal, y tus labios de palabras mentirosas.

Romanos 1:18

En efecto, la ira de Dios se revela desde el cielo contra la impiedad y la injusticia de los hombres, que por su injusticia retienen prisionera la verdad.

Proverbios 29:8

Los provocadores alborotan la ciudad, pero los sabios calman la efervescencia.

Jeremías 33:5

A fin de combatir a los caldeos y llenar la ciudad con los cadáveres de los hombres que yo herí en mi ira y en mi furor, porque oculté mi rostro a esta ciudad a causa de todas sus maldades.

Marcos 7:20-23

Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre».

Proverbios 27:3

Pesada es la piedra y también la arena, pero más pesado aún es el despecho de un necio.

Gálatas 2:20

Y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí: la vida que sigo viviendo en la carne, la vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.

2 Timoteo 2:22

No cedas a los impulsos propios de la juventud y busca la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con todos los que invocan al Señor con un corazón puro.

Isaías 57:17

Por sus ganancias injustas, yo me irrité, y lo herí, ocultándome en mi irritación, pero el rebelde siguió el camino que quería.

Salmo 110:5

A tu derecha, Señor, él derrotará a los reyes, en el día de su enojo.

Proverbios 17:27

El que mide sus palabras es un hombre que sabe, y el que mantiene su sangre fría es inteligente.

Salmo 30:5

Porque su enojo dura un instante, y su bondad, toda la vida: si por la noche se derraman lágrimas, por la mañana renace la alegría.

Efesios 6:4

Padres, no irriten a sus hijos; al contrario, edúquenlos, corrigiéndolos y aconsejándolos, según el espíritu del Señor.

Tito 1:7

Porque el que preside la comunidad, en su calidad de administrador de Dios, tiene que ser irreprochable. No debe ser arrogante, ni colérico, ni bebedor, ni pendenciero, ni ávido de ganancias deshonestas.

Eclesiastés 10:4

Si el que gobierna se irrita contra ti, no te salgas de quicio, porque la sangre fría evita grandes fallas.

Proverbios 21:19

Más vale habitar en un país desierto que con una mujer pendenciera y de mal genio.

Versículos Bíblicos para controlar el Enojo

Números 11:1

Una vez, el pueblo se quejó amargamente delante del Señor. Cuando el Señor los oyó, se llenó de indignación. El fuego del Señor se encendió contra ellos y devoró el extremo del campamento.

Proverbios 22:25

No sea que aprendas sus costumbres y te pongas una trampa a ti mismo.

Salmo 7:11

Dios es un Juez justo y puede irritarse en cualquier momento.

Efesios 5:6

No se dejen engañar por falsas razones: todo eso atrae la ira de Dios sobre los que se resisten a obedecerle.

Proverbios 10:12

El odio provoca altercados, pero el amor cubre todas las faltas.

Colosenses 3:6

Estas cosas provocan la ira de Dios.

Nahum 1:6

¿Quién se mantendrá de pie ante su furor? ¿Quién resistirá el ardor de su ira? [Jet] Su furia se derrama como fuego, y las rocas se parten ante él.

Proverbios 12:16

El necio manifiesta en seguida su disgusto pero el hombre prudente disimula una afrenta.

Gálatas 5:16

Yo los exhorto a que se dejen conducir por el Espíritu de Dios, y así no serán arrastrados por los deseos de la carne.

Filipenses 2:13

Porque Dios es el que produce en ustedes el querer y el hacer, conforme a su designio de amor.

Proverbios 16:14

El furor del rey es mensajero de muerte, pero un hombre sabio lo aplaca.

Colosenses 3:15

Que la paz de Cristo reine en sus corazones: esa paz a la que han sido llamados, porque formamos un solo Cuerpo. Y vivan en la acción de gracias.

Gálatas 5:12

En cuanto a los agitadores, ojalá que llegaran hasta la mutilación total.

Proverbios 15:18

El hombre iracundo provoca altercados, el que tarda en enojarse aplaca las disputas.

Filipenses 2:14

Procedan en todo sin murmuraciones ni discusiones.

Nahum 1:3

El señor es lento para enojarse, pero es grande en poder y no deja a nadie impune. El camina en la tempestad y el huracán, la nube es el polvo de sus pies.

2 Reyes 17:18

El Señor se irritó tanto contra Israel, que lo arrojó lejos de su presencia. Sólo quedó la tribu de Judá.

Proverbios 29:9

Cuando un sabio entra en pleito con un necio, sea que se irrite o se divierta, no resuelve nada.

Romanos 2:5

Por tu obstinación en no querer arrepentirte, vas acumulando ira para el día de la ira, cuando se manifiesten los justos juicios de Dios.

Marcos 3:5

Entonces, dirigiendo sobre ellos una mirada llena de indignación y apenado por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: «Extiende tu mano». El la extendió y su mano quedó curada.

Proverbios 4:23

Con todo cuidado vigila tu corazón, porque de él brotan las fuentes de la vida.

Hebreos 3:12

Tengan cuidado, hermanos, no sea que alguno de ustedes tenga un corazón tan malo que se aparte del Dios viviente por su incredulidad.

Jonás 4:4

El Señor le respondió: «¿Te parece que tienes razón para enojarte?».

Romanos 12:21

No te dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence al mal, haciendo el bien.

Proverbios 16:29

El hombre violento seduce a su prójimo para llevarlo por el mal camino.

Hebreos 3:11

Entonces entrarán en mi Reposo.

Isaías 57:21

¡No hay paz para los impíos!, dice el Señor.

Salmo 103:8

El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia.

Gálatas 5:19-21

Se sabe muy bien cuáles son las obras de la carne: fornicación, impureza y libertinaje, idolatría y superstición, enemistades y peleas, rivalidades y violencias, ambiciones y discordias, sectarismos, disensiones y envidias, ebriedades y orgías, y todos los excesos de esta naturaleza. Les vuelvo a repetir que los que hacen estas cosas no poseerán el Reino de Dios.

Salmo 4:4

Tiemblen, y no pequen más; reflexionen en sus lechos y guarden silencio.

Job 19:29

Teman que la espada los hiera a ustedes mismos, porque esas son culpas dignas de la espada: y entonces sabrán que hay un juez.

Proverbios 6:34

Porque los celos enfurecen al varón, y no tendrá compasión en el día de la venganza.

2 Timoteo 2:23-25

Evita las cuestiones estúpidas y carentes de sentido: ya sabes que provocan serios altercados. El que sirve al Señor no debe tomar parte en querellas. Por el contrario, tienen que ser amable con todos, apto para enseñar y paciente en las pruebas. Debe reprender con dulzura a los adversario, teniendo en cuenta que Dios puede concederles la conversión y llevarlos al conocimiento de la verdad.

Génesis 4:5-8

Pero no miró a Caín ni su ofrenda. Caín se mostró muy resentido y agachó la cabeza. El Señor le dijo: «¿Por qué estás resentido y tienes la cabeza baja? Si obras bien podrás mantenerla erguida; si obras mal, el pecado está agazapado a la puerta y te acecha, pero tú debes dominarlo». Caín dijo a su hermano Abel: «Vamos afuera». Y cuando estuvieron en el campo, se abalanzó sobre su hermano y lo mató.

2 Reyes 11:9-10

Los centuriones ejecutaron exactamente todo lo que les había ordenado el sacerdote Iehoiadá. Cada uno de ellos tomó a sus hombres –los que entraban de servicio y los que eran relevados el día sábado– y se presentaron ante el sacerdote Iehoiadá. El sacerdote entregó a los centuriones las lanzas y los escudos del rey David que estaban en la Casa del Señor.

Versículos sobre la Ira y el Enojo

Job 5:2

Porque la exasperación mata al insensato y la pasión hace morir al necio.

Proverbios 29:22

El hombre irascible siembra discordias, el furibundo multiplica los crímenes.

Levítico 19:17-18

No odiarás a tu hermano en tu corazón: deberás reprenderlo convenientemente, para no cargar con un pecado a causa de él. No serás vengativo con tus compatriotas ni les guardarás rencor. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.

1 Reyes 11:9

El Señor se indignó contra Salomón, porque su corazón se había apartado de él, el Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces.

Jeremías 51:45

¡Salgan de en medio de ella, pueblo mío, y salve cada uno su vida del ardor de la ira del Señor!

Proverbios 22:24

No te juntes con un hombre irascible ni vayas con un hombre iracundo.

Isaías 48:9

Por amor a mi Nombre, modero mi ira, por mi honor, la reprimo en favor de ti, a fin de no exterminarte.

2 Corintios 12:20

Porque temo que a mi llegada no los encuentre como deseo, y que ustedes, a su vez, no me encuentren como quisieran. Quizá haya contiendas, envidias, animosidades, rivalidades, detracciones, murmuraciones, engreimientos, desórdenes.

Proverbios 29:11

El insensato da libre curso a su mal humor, pero el sabio lo refrena y apacigua.

1 Pedro 3:9

No devuelvan mal por mal, ni injuria por injuria: al contrario, retribuyan con bendiciones, porque ustedes mismos están llamados a heredar una bendición.

Apocalipsis 15:1

Después vi en el cielo otro signo grande y admirable: siete Ángeles que llevaban las siete últimas plagas, con las cuales debía consumarse la ira de Dios.

Salmo 86:15

Pero tú, Señor, Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarte, rico en amor y fidelidad.

Proverbios 14:16-17

El sabio teme el mal y se aparta de él, el necio es temerario y se siente seguro. El iracundo comete locuras, el hombre reflexivo sabe aguantar.

1 Pedro 5:7

Descarguen en él todas sus inquietudes, ya que él se ocupa de ustedes.

1 Corintios 13:4-5

El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido.

Isaías 57:16

No, yo no recrimino para siempre ni me irrito eternamente, porque entonces desfallecerían ante mí el espíritu y el aliento de vida que yo mismo hice.

Éxodo 34:6

El Señor pasó delante de él y exclamó: «El Señor es un Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarse, y pródigo en amor y fidelidad.

Proverbios 19:19

El hombre irascible se expone a las multas, si tratas de ayudarlo, empeoras las cosas.

Jeremías 3:12

Ve entonces a gritar estas palabras hacia el Norte: ¡Vuelve, apóstata Israel y no te mostraré un rostro severo, porque yo soy misericordioso y no guardo rencor para siempre.

Lucas 6:31

Hagan por lo demás lo que quieren que los hombres hagan por ustedes.

Proverbios 13:10

El fatuo provoca discordias con su presunción, y la sabiduría está con los que se dejan aconsejar.

Gálatas 5:22-23

Por el contrario, el fruto del Espíritu es: amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia. Frente a estas cosas, la Ley está demás.

Colosenses 3:8

Pero ahora es necesario que acaben con la ira, el rencor, la maldad, las injurias y las conversaciones groseras.

Romanos 12:19

Queridos míos, no hagan justicia por sus propias manos, antes bien, den lugar a la ira de Dios. Porque está escrito: Yo castigaré. Yo daré la retribución, dice el Señor.

Mateo 5:21-24

Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: “No matarás”, y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal. Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, merece la Gehena de fuego. Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda.

Proverbios 20:3

Es un honor para el hombre evitar las disputas, pero el necio provoca su estallido.

Ezequiel 5:15

Serás oprobio y objeto de ultraje, escarmiento y motivo de horror para las naciones que te rodean, cuando yo te inflija justos castigos con ira, con indignación y con violentos reproches. Yo, el Señor, he hablado.

Santiago 4:1-2

¿De dónde provienen las luchas y las querellas que hay entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que combaten en sus mismos miembros? Ustedes ambicionan, y si no consiguen lo que desean, matan; envidian, y al no alcanzar lo que pretenden, combaten y se hacen la guerra. Ustedes no tienen, porque no piden.

Proverbios 27:4

Cruel es el furor, agua desbordada la ira, pero ¿Quién resistirá a los celos?

1 Juan 1:8-10

Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos y purificarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

¿Qué te han parecido estos Versículos sobre el Enojo que aparecen en la biblia? Dios sabe que somos humanos, pecadores y con emociones, que debemos aprender a controla. La biblia nos ayuda a entender nuestros sentimientos y la forma que debemos actuar ante ellos. ¿Tienes algún otro versículo bíblico sobre el Enojo para aportar a la comunidad? Deja tu mensaje en los comentarios.

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